sábado, 12 de octubre de 2013

TANTO, QUE PERDEMOS?

Claudio Pizarro lleva jugado 38 partidos en cuatro eliminatorias anotando tan solo cinco goles hasta el momento, quiere decir que tiene una media de 0,13 goles a partido o en todo caso 1,25 a eliminatoria... El hecho esta que sea cual fuese dato que nos guste un delantero con esta media de goles no creo que pueda definirse un BOMBARDERO, muchos diran que son 18 goles los que ha hecho con la camiseta de la seleccion, pero no con los partidos que cuentan, sobre todo los amistosos peor aun los de preparacion a las eliminatorias , basta ver con que equipos la federacion consigue que se juegue o tan solo llevar la cuenta de que seleccion escoge al Peru para jugar un partido preparatorio.
“La eliminación, es parte del fútbol. Pero cuando uno deja todo en el campo, puede estar tranquilo” .. "Cazzzzoooo" (mejor si no lo entienden, pero es lo que se merecen y es poco) me suena a escuza barata, como la de dar siempre la culpa al arbitro, si juegas mal pierdes, suerte? quizas al inicio, o uno partido no puedes decir lo mismo en todas las eliminatorias.
Donde vayas a trabajar si no te empenas te despiden, no es que puedes decir "...hice lo que pude pero asi es, suceden estas cosas..." y continuar como sinada hubiese pasado; pero esto no es solo de un jugador es desde los dirigentes, y si para poder iniciar algo bueno desde cero nos amenazan con sacarnos de la FIFA que lo hagan. Tanto, que perdemos?

VERDAD O MENTIRA

Te ha sucedido alguna vez o algunas veces encontrarte con un amigo cualquiera en una fiesta, a este caso, parrillada, pollada, frejolada bailables de esas que se anuncian con “un potente equipo estereofónico” y al cual no le falta jamás un DJ siempre con los últimos Hits del momento Armonia 10, Agua Marina, Bella Bella, El Grupo 5, y tantos más – la lista es grande – que en estos últimos tiempos están subiendo su posición en las top 10 de las mejores radios limeñas, y claro la mención especial es para Tongo con su súper éxito “La Pituca” que la canta hasta en ingles... fina, verdad?
Estás con tu amigo y comienzan a conversar del más y del menos cuando a cierto punto de la conversación y luego de sus respectivas pausas para mover un poco el cuerpo al ritmo de “... i have a Pituca ...” o “... que levante la mano... quien no sufrió por amor...” te das cuenta que se va haciendo tarde y tu grupo de amigos está cada vez más pequeño pero a estas alturas de la noche ya no mucho te interesa si hay gente en el tono, lo importante es que la chela no se acabe, así que tú sigues conversando, contando algún chiste, cualquier anecdota, se te acerca un pata y te dice
- “Loquito ya me quito, vamos te hago la taba..:”
- No, dos chelitas más y me quito – ¿verdad o mentira?.
Ves que nadie se manifiesta con las otras chelas, así que tú mismo eres,
- “...seño dos chelitas...” , si se las puedo pagar la otra semanita mejor – ¿verdad o mentira?
Van siendo las tres de la mañana, sigues en la fiesta pero como ya están cerrando agarras tus chelas y te vas con tu pata a terminarlas afuera así no perturbas a nadie, en realidad sería dar dos o tres pasos hacia atrás y estás afuera. En ese momento era lo ideal porque viste a tu pata y te dio la impresión que estaba mareado, no podia estar en pie, lo veías balancearse de un lado a otro pero como tú estás más sano – no decimos que estabas completamente sano porque no lo quieres hacer quedar mal ya que puede leer esta historia – lo agarras de un hombro para que no se caiga, en plena conversación, te olvidas que tu amigo se puede caer y sin darte cuenta lo sueltas, ves como en cámara lenta comienza a balancearse una vez más pero tu estas ahí y otra vez lo ayudas a estar en pie, sino con quién te terminas esas ultimas cuatro chelitas que te pediste minutos antes de salir.
Siguen la charla, entre tu amigo y tu, pero notas algo raro, al parecer tu amigo está triste, piensas algo le preocupa, porque desde que pediste las últimas seis chelitas justo antes de salir de la pollada no ha dicho ninguna palabra tanto así que al salir de la fiesta sólo dio dos pasos muy justos y se plantó, no se movió mas, pero bueno si no quiere contarte nada no lo puedes obligar, quizás sea una persona muy reservada o el problema es demasiado grande; sea lo que sea tenían que terminar las ultimas ocho chelitas de todas maneras, no era posible por ningún motivo dejar alguna para después, eso jamás.
En tanto ya no era una conversación se había convertido en un monólogo, y creo que a mi amigo no mucho le gustó el tema porque no hizo ningún comentario a favor o en contra, ni siquiera una mueca, al menos nos pudimos terminar las diez útlimas chelitas que habíamos pedido.
Será que hay gente que sólo vive encerrada en sus pensamientos o que si el mundo no jira entorno a ellos pues no les importa nada. A este amigo no lo volví a ver, que habrá sido de su vida, me recordé en estos días de él porque me encotré con un amigo muy similar al de aquel día.